Graciela Alegre

“La poesia es lo mas real
lo que es completamente verdad
aunque solo en otro mundo”.

Esas palabras de Baudelaire,  reunieron la idea de poesia en imagenes, o imagen poetica.
La finalidad de encontrar ese mensaje ambiguo que se construye en arte.
Me dispongo a indagar en produccion de imagenes propias, algunas ya hechas, algunas nuevas, musicalizar un tiempo de imagenes.
Soltar lo referencial, y encontrar una mirada lirica.

Mis trabajos de piezas graficas intervienen momentáneamente  en la ciudad, propongo hacer un espacio urbano que me permita recorrerlo, mostrando en sus paredes, calles, objetos  intervenidos

El movimiento será uno de los ejes del trabajo, la digitalización de las imágenes, la ruptura de un espacio en otro, lo diverso que vive en el mismo sitio.

La poesia es lo mas real,
lo que es completamente verdad
aunque solo en otro mundo”.

Esas palabras de Baudelaire,  reunieron la idea de poesía en imágenes, o imagen poética.
La finalidad de encontrar ese mensaje ambiguo que se construye en arte.
Me dispongo a indagar en producción de imágenes propias, algunas ya hechas, otras nuevas, musicalizar un tiempo de imágenes. Soltar lo referencial, y encontrar una mirada lirica.

Mis trabajos de piezas graficas intervienen momentáneamente  en la ciudad, propongo hacer un espacio urbano que me permita recorrerlo, mostrando en sus paredes, calles, objetos  intervenidos.

 El movimiento será uno de los ejes del trabajo, la digitalización de las imágenes, la ruptura de un espacio en otro, lo diverso que vive en el mismo sitio.

Mi búsqueda comenzó a sentir, antes de comenzar a indagar en ello, fue primero una sensación sobre las ausencias, las propias, cercanas, los seres queridos que perdí, y aquellos que no fueron mis amigos, pero que con su lucha, intereses se hacen eco de mi propia voz. Los desaparecidos de la dictadura militar, aquellos que se hacen más fuertes en la injusticia, en la placa que los recuerda cuando nos animamos a mirar mejor los espacios de la ciudad, cuando vemos los pañuelos de las madres, o la tristeza de aquellos que siguen buscando. Y son más los desaparecidos, porque se multiplican en nosotros cuando no encontramos las respuestas necesarias.

Con la lectura del texto de Mark Dery, La velocidad de escape, fui encontrando no justamente una aproximación a lo digital desde el vocabulario que se puede volver fascinante de la inmediatez, el cambio abrupto, la importancia de lo lúdico como forma de alineación, sino de aquello que me molesta, que me distancia como ser humano de los otros, que nos deja como sujetos individuales egoístas. Me plantea la pregunta de qué cosas son las que nos acercan, cuales son los campos desde lo humano que hemos ganado, quisiera abordar la posibilidad de que lo digital permita romper la distancia, que lo digital alcance, acerque, pero tengo mis sospechas de que por momentos lo vuelve aun más elitista, un elitismo tecnocrático, en su sentido negativo, no entendido solo desde un aspecto social, sino desde el lugar de poder que se le atribuye a un grupo que conforma un espacio elitista, que excluye, que discrimina, que se apodera y se opone a la posibilidad de igualdad.

La lectura de la velocidad de escape aparece necesaria, pero no como una afirmación de garantía de lo exitoso de todas las experiencias digitales, sino como una reflexión sobre aquello que hace sobre nosotros, convirtiéndonos en individuos menos sociales, menos solidarios, más egocéntricos.

Voy a señalar los pasajes del capítulo elegido, que me resultaron más interesantes y a favor de lo escrito más arriba.

Los peligros del posthumanismo:

Dentro de otros mil años seremos maquinas o dioses” Bruce Starling

El hombre se ha convertido en un dios artificial” Sigmun Freud

Thomas Hine plantea que una mayor evolución de la humanidad es un debate difícil sobre el futuro, con tanta manipulación cual será el destino del cuerpo?, las amenazas de posthumanismo se escuchan en la cultura de la maquina, de la computadora conectada y ausente, la cibercultura. Cuáles son las nuevas tendencias sociales con todos nosotros en la red?, que alberga la creencia o sensación de un hombre reinventado, las practicas transformadoras que van en búsqueda de un hombre inmortal, los microscopios que buscan la reparación celular, entonces la inmortalidad y la posibilidad de que las personas cambien sus cuerpos en formas más triviales, hasta llegar a la pretensión de que dejemos la piel que habitamos (parafraseando el titulo de la película de Almodovar) y podamos tomar una fisonomía otra, así como el traspaso de una oruga a mariposa… que todo podamos conservarlo en formatos digitales, y que tengamos una conciencia en un disco rígido. Todo suena extraño, pero aquello que era imposible, ajeno, lejano ya no suena tan disparatado. Hoy existen robots que permiten a estudiantes de medicina aprender una situación de parto, y ese paciente-maniquí posee un lenguaje que puede articular con el médico para ayudar a la práctica, esa máquina- paciente tiene pulso y lenguaje, algo inequívocamente humano, pero no únicamente humano, los robots que según Moravec saltarán al ciberespacio, con una inteligencia que será mayor de la humana, los robots arbustos, llenos de extremidades. Pasar así las evoluciones de nuestras conciencias a un disco rígido que nos permita conservar el paso de nuestras creaciones.

El tiempo va siendo el portador de algunas verdades irreales, pero ciertas.

Entonces aquello que se transmitía en video, como géneros de ciencia ficción comienzan a abrazar cada vez más los espacios alucinados, como parte de la realidad que nos rodea, vivir en ese mundo extraño. El espacio exterior es cambiado, desde los pensamientos imaginativos que nos permiten estar del otro lado del planeta, fuera de él, inmediatamente en otro espacio. La imagen nos acerca ese mundo otro que ingresa en los hogares y se adueña de ese cerebro que funciona a través de su retina, es su retina, cree en aquello que ve, lo real es lo proyectado y no al revés, ya no hay distancia entre lo emitido por una pantalla y la realidad de aquello que ve. Parece una gran distorsión sobre el mundo de la vigilia y el del sueño, cuanto les gustaría esto a los primeros surrealistas? Supongo que jugarían bastante con estos soportes, pero entiendo que el equilibrio se pierde, o por lo menos se desplaza su centro, cambia.

William Burroughs sostiene que “el caos político y social que vemos por todas partes refleja una crisis biológica subyacente: el final de la raza humana” y sostiene que los viajes espaciales nos dan nuevas herramientas al respecto, prefiero dudar de que esto sea así, y seguir intentando que la tecnología aporte los avances necesarios para ser humanos con la suficiente ingravidez para soñar lo que querramos, y con la gravidez para llevarlo adelante. Otro aspecto es aquello de convertirnos en los seres que nuestros pensamientos nos condicionen, que nuestros pensamientos sean nuestros cuerpos, como pulpos, cambiantes, razonables, comunicadores, todo lo que la realidad virtual permita, ya que es ahí donde todo puede funcionar, en ese artificio mental que todo lo permite, aunque se condiciona de sus características particulares, su entorno, el contexto… entonces ese cuerpo se vuelve más superfluo, entorpece la finalidad de ser solo pensamiento … con esa idea mi angustia desanda rara, gastada, me pregunto, ¿entonces las voluntades tan fuertes de aquellos que abandonaron su cuerpo, vienen a decir que son mas voluntad sin organismo?, siendo esa entidad cambiada que los hace vivir en estos espacios sombras de nuestro decir, tal vez darle una afirmación a esto me de la posibilidad de suavizar estas deserciones.

En la imagen una figura recortada avanza o está inmersa quieta en el espacio, ya no esta ahí, pero puedo verla, porque puedo imaginar su recorrido. En la puerta una gran cabeza se asoma, y si intervengo grita, denuncia que los pájaros negros condensan el aire artificial de la ciudad creada.

 

Entonces una mente sin cuerpo sería inmortal, podríamos tener copias de seguridad de estas mentes, sin cuerpo, defendernos de problemas mecánicos con la seguridad de las copias, o fallas de programación. Podríamos ser memorias, conciencias que habitemos distintos mundos, simulados? Verdaderos? Conciencias de que? Hasta que momento de nuestras conciencias podríamos guardar en estos discos rígidos, cuanto tiempo podrán estos discos conservarse? Podríamos ser mensajes laser, volar por distintos espacios del planeta, visitarnos, saltar de un lugar a otro, ingresar en distintos mundos, y robarnos los recuerdos de otro por un rato, para volver a explotar en nosotros. Donde estarían entonces las conexiones? Serian a nivel de programas excéntricos? O estaría en nuestra conciencia la voluntad de hacer conexión con otra conciencia mental, seriamos algo más que utopías incorpóreas, prisioneras de la libertad de ser conciencias atemporales, ya que la inmortalidad nos daría esa facultad.

“Otra ciudad” Trabajo final

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